En una nave industrial recién ampliada sobre la Vía José López Portillo, el contratista topó con un estrato de arcilla tan blanda que la retroexcavadora patinaba al primer intento de hinca. No era un problema de maquinaria: el subsuelo de Tultitlán, heredero del antiguo lago de Texcoco, castiga a quien no lo investiga a tiempo. El ensayo de penetración estándar permite medir la resistencia del terreno metro a metro mediante el número de golpes necesarios para hincar un muestreador normalizado. En Tultitlán, donde las intercalaciones de limos y arcillas compresibles superan los 30 metros de espesor en varias colonias, ese dato no es un trámite: define si la cimentación será superficial o profunda. Nuestro equipo ejecuta el ensayo SPT con penetrómetro automático y registro continuo, cumpliendo la especificación ASTM D1586-18. El contraste con el ensayo CPT surge cuando el proyecto requiere un perfil continuo de punta y fuste sin recuperar muestra alterada, pero el SPT sigue siendo la referencia para correlacionar ángulos de fricción en arenas y resistencia al corte en suelos finos de la Cuenca de México.
En Tultitlán el número de golpes SPT puede bajar de 2 en los primeros 15 metros: ignorarlo es diseñar a ciegas.